viernes, 28 de octubre de 2011

16 senadores, 50 diputados y un Poder Ejecutivo distraido pudo más que 2 consultas populares

LEY 18.831 – SE RESTABLECE LA PRETENSIÓN PUNITIVA DEL ESTADO 
CONSIDERACIÓN EN DIPUTADOS
Martes 26 octubre 2011

PALABRAS DEL DIPUTADO JORGE GANDINI
EXPOSICIÓN CENTRAL

SEÑOR GANDINI.- Señor Presidente: creo que estamos discutiendo sobre dos temas vinculados, pero que son diferentes.
            A mi juicio, no se puede insistir en que en esta Sala algunos están a favor de la Justicia y otros no, unos a favor de que se responda por los delitos que se cometieron durante la dictadura y otros que miramos para el costado. Ese no es el tema; acá estamos discutiendo si cumplimos con la Constitución de la República o no; si dieciséis Senadores y cincuenta Diputados valen más que dos pronunciamientos populares. Eso es lo que estamos discutiendo y para eso tenemos que volver al texto, a lo que es motivo de este debate. Y lo que nos dice el texto es que estamos considerando la derogación de la ley de caducidad.

            Acerca de este proyecto, el doctor Risso Ferrand dijo en su comparencia a la Comisión: "El ar­tículo 1 dice, básicamente, que se restablece la pretensión punitiva del Estado. Leí y releí esta disposición y me parece que, en sustancia, dice prácticamente lo mismo que lo que se señalaba en el proyecto de ley interpretativo. Allí se declaraba la nulidad del ar­tículo 1º de la Ley de Caducidad, y en esta iniciativa se llega a la misma solución por una vía indirecta u oblicua".

            Efectivamente, eso es lo que dice el ar­tículo 1º, y complementado con el ar­tículo 3º, lo que se dispone es que se deroga la Ley de Caducidad y se hace retroactiva. Si limpiamos el texto vemos que dice que queda derogada la Ley de Caducidad y que su efecto es retroactivo y, por lo tanto, es como si nunca hubiera existido. Por lo tanto, vamos a discutir otra vez si se puede anular o no. Pero lo dice con ciertas particularidades.

            Fíjese usted, señor Presidente, que en el ar­tículo 1º los redactores, con inteligencia, pasan en punta de pies al lado de un tema muy conflictivo porque incorporan el concepto de terrorismo de Estado. Allí se establece: "Se restablece el pleno ejercicio de la pretensión punitiva del Estado para los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado [...]". Este es un concepto jurídico que no está recogido en ningún lado en nuestro derecho; no existe. ¿Y por qué dice "terrorismo de Estado" y no "delitos de lesa humanidad", que es lo que estamos discutiendo? Nos referimos a la sentencia de la Corte Interamericana y al Tratado de Roma, que define los delitos de lesa humanidad. ¿Por qué no se dice? Porque si se dice "delitos de lesa humanidad" y se hace referencia al Tratado de Roma, que ratificó este Parlamento, debe decirse "crímenes de guerra", porque un tratado no puede aplicarse para una cosa sí y para otra no.

            Si se quiere apelar al Derecho Internacional, que se apele a todo, pero si entramos a los delitos que constituyen crímenes de guerra, entonces, entraríamos en una definición que incorporaría, según el ar­tículo 8º del Tratado de Roma, homicidio intencional, la destrucción, apropiación de bienes, el hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos o atentar gravemente contra la integridad física, la salud, así como la toma de rehenes.   Y como los crímenes de guerra son imprescriptibles al igual que los de lesa humanidad, estaríamos hablando de que también debería caer la ley de amnistía, y nosotros no queremos discutir ese tema, porque para nosotros, está superado, tanto uno como otro.

            Yo voté la ley de amnistía, pero trabajé, junto con Bayardi y varios de los que están acá, desde el movimiento estudiantil, pintando carteles en ASU, hincados arriba de un nylon, que rezaban: "Libertad para todos los presos políticos", "Amnistía general e irrestricta". Sí, señor, trabajamos con varios compañeros que están en mi bancada, porque creíamos que todos los presos políticos, sin importar el delito que hubieran cometido, aun si fueran de sangre, tenían que quedar libres para restablecer las heridas de la sociedad. Luego, no me dolieron prendas para votar la Ley de Caducidad.

            Ahora, se quiere salir con esta redacción, que es reveladora de una visión renga de la Justicia. Nosotros creemos que está mal, como creemos que está mal que se hable del Derecho Internacional, y que quienes lo hacen se detengan exclusivamente en los aspectos que tienen que ver con lo que les conviene, porque el Estatuto de Roma, aprobado por este Parlamento el 27 de junio de 2002, establece en su ar­tículo 11: "La Corte tendrá competencia únicamente respecto de crímenes cometidos después de la entrada en vigor del presente Estatuto", y esto es lo que estamos discutiendo.

            El ar­tículo 22, dice "Nullum crimen sine lege" y expresa: "Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto a menos que la conducta de que se trate constituya, en el momento en que tiene lugar, un crimen de la competencia de la Corte". Por su parte, el ar­tículo 23, dice "Nulla pena sine lege" y, el 24, "Irretroactividad ratione personae" y establece: "Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto por una conducta anterior a su entrada en vigor". ¡Es clarísimo!

            Por lo tanto, este proyecto es otra pirueta de la bancada del Frente Amplio, que quiere quedar bien con lo que el Presidente llama "la barra", y saben que no va a pasar nada. ¡Otra vez, saben que no va a pasar nada! Es más: lo que mandató la Corte Internacional fue levantar los obstáculos, no derogar la ley, pero acá se ponen nuevos obstáculos, porque, seguramente, antes del 1º de noviembre, una vez que se promulgue esta ley, se interpondrán recursos que suspenderán todo lo que está en camino. ¡Esto es lo que van a lograr para quedar bien con la barra! Yo creo que mucha gente lo hace de buena fe, porque no entiende nada, pero esto es lo que está pasando.

            Creo que tenemos que ir a la fuente que desencadena, y es que la Suprema Corte de Justicia, en el caso de Macarena Gelman, por imputación de la Fiscal Mirtha Guianze, definió ‑en un caso concreto, pero que se puede extender a todos‑ que los delitos de estas características son delitos comunes especialmente agravados y no de lesa humanidad, porque la ratificación del Tratado fue posterior. Son delitos comunes y, como son delitos comunes especialmente agravados, vencen ahora. Esto lo dijo la Suprema Corte de Justicia, lo va a reiterar, y todos lo sabemos, pero a “la barra” la entretenemos diciendo que seguimos.

            La podíamos haber parado en el Club Naval; todos sabemos dónde nace la impunidad. Podemos discutirlo; nosotros sabemos que fue ahí. Yo fui al Obelisco, estaba en el grupo de seguridad de la FEUU, ASCEP en aquella época. Me rompí el alma pintando carteles que decían: "Por un Uruguay democrático y sin exclusiones". ¡Íbamos a voltear la dictadura, y unos terminaron pactando con ella! Y eso tiene sus costos. "Nadie entrega todo a cambio de nada", dicen que dijo Medina, y parece lógico y natural.

SEÑOR BERNINI.- ¿Me permite una interrupción?
SEÑOR GANDINI.- No tengo tiempo, señor Diputado.
            (Campana de orden)

SEÑOR GANDINI.- En este tema tendría para hablar una hora.
            Por lo tanto, creo que por ahí vamos, y queremos derogar una ley que el pueblo confirmó. Traje las dos papeletas, la amarilla y la verde; yo voté amarillo. En esta bancada, hay compañeros que votaron verde. Esto dividió al Partido, pero en defensa de esta Constitución, siempre estuvo unido. La papeleta verde dice: "Dejar sin efecto la Ley N° 15.848"; esto se puso a consideración del pueblo el 16 de abril de 1989. La amarilla dice: "Confirmar" esa ley, y el pueblo confirmó esa ley, que hoy, una minoría, que es mayoría acá, quiere derogar. Hoy, cincuenta ciudadanos se creen más que la mayoría del pueblo uruguayo, porque lo que se quiere hacer hoy es derogar lo que el pueblo confirmó. Además, lo volvió a hacer veinte años después, cuando votaron quienes no habían nacido cuando se generó el conflicto en este país. Aun así, el pueblo uruguayo dijo: "Ya está". ¡Y vamos otra vez! Por la pasada y por esta.

            En aquel momento, el doctor Tabaré Vázquez, en el acto del 33º aniversario del Frente Amplio, en 2004, decía: "Hace varios años trabajamos fuertemente para derogar esa ingrata, infame y triste ley de impunidad, trabajamos todos nosotros con mucha fuerza.- Quien habla integró el Ejecutivo de la Comisión por el Voto Verde y fue Secretario del área de finanzas.- Trabajamos para conseguir las firmas y lograr que el pueblo uruguayo se expidiera, hubo que trabajar muy duro, fue muy difícil, pero las firmas se juntaron y el pueblo uruguayo se expidió en una expresión de democracia directa que nosotros defendemos como una herramienta fundamental, y en esa expresión del pueblo lamentablemente desde nuestro punto de vista no pudimos derogar esa ley de impunidad".

            Termina diciendo lo más importante: "Si defendemos la democracia directa, si defendemos la opinión que el pueblo debe dar en instancias fundamentales par el país, lo tenemos que defender en todas las instancias, cuando esa resolución nos es favorable y también cuando nos es adversa, y fue adversa para los intereses de quienes queríamos derogar la ley de impunidad, por tanto vamos a respetar esa ley de caducidad". Sin embargo, hoy vienen sus seguidores a plantearnos, una vez más, en reiteración real, su derogación.

            Decía Matilde Rodríguez Larreta de Gutiérrez Ruiz, este año: "Yo junté firmas llevando un cartelito, como todos, que decía: 'Yo firmo para que el pueblo decida', y esa era la esencia. 'Yo firmo para que el pueblo decida'. Y esa noche del 16 de abril de 1989, cuando se realizó el referéndum, estuvimos hasta tarde discutiendo la declaración. Los medios se estaban yendo, se iban. Solo quedó un canal de televisión y alguna radio porque demoramos mucho, pero emitimos una declaración, en buena parte, de la pluma del doctor Korzeniak. Yo integraba la Comisión ‑al igual que el doctor Tabaré Vázquez‑ y di la cara para leer la declaración que en su primer punto decía: 'De acuerdo a los resultados del plebiscito, la ley de caducidad ha sido confirmada. Sin duda debe acatarse el pronunciamiento del Cuerpo Electoral'". Esto es lo que enorgullece al pueblo uruguayo. Matilde Rodríguez de Gutiérrez Ruiz, viuda de Gutiérrez Ruiz, hoy Presidenta de la agrupación política que yo integro, en aquella campaña, estaba de un lado y yo del otro. Y la gente que hizo esta campaña nos dijo: acatamos el pronunciamiento popular. Eso es lo más maravilloso que tiene este país, por eso es realmente lamentable que hoy se le pase por arriba.

            ¿Dónde se desvió el Frente Amplio? ¿Quién influyó para que ese camino que se trazó en ese momento cambie? ¿Son las minorías todopoderosas que doblan el brazo de las mayorías? Este proyecto de ley tampoco cuenta con mayorías esta vez. El proyecto de ley interpretativo anterior, no lo votaron el Partido Nacional, el Partido Colorado ni el Partido Independiente; votó solo y de manera ajustada el Frente Amplio. Uno renunció; otro no votó y se fue de ese Partido; el Senador Nin Novoa pidió licencia, y varios votaron por disciplina partidaria.

            El Vicepresidente de la República dijo después que no estaba de acuerdo. No salió porque un Diputado no votó. Ahora saldrá, pero alguno ya ha dicho públicamente y varios en voz baja que votan por disciplina partidaria. El mismo Senador que pidió licencia volvió a pedirla ayer. ¿Qué opina hoy nada menos que el Ministro de Defensa Nacional? Sería bueno saber la opinión de quien renunció a su banca por este proyecto de ley. Uno se pregunta dónde radica la soberanía en este país cuando las leyes se aprueban por disciplina de unos sometidos al control político de otros.

            Señor Presidente: si se vota esto aquí, se hace trampa. La gente dijo que no. Como en el ochenta a los militares, dijo que no: ni derogar ni anular. El Frente Amplio le da vueltas y vueltas para desoír el mandato, y eso, en democracia, es usar las mayorías para hacer trampa. Lo que está en juego es acatar o no la Constitución, y por imperio de la Constitución, el pueblo dijo dos veces que esta ley no se derogaba y la confirmó, y nosotros vamos a ser consecuentes con lo que dijo el pueblo.


Otro fragmento destacable:   EL FA LE ENMIENDA LA PLANA AL PUEBLO

            Decía que efectivamente este es un día histórico. El señor Diputado Bernini (Partido Socialista – FA)   lo dijo en un sentido, pero yo lo interpreto en otro: es el día en que el Frente Amplio, con esta votación, va a enmendar la plana al pueblo, y eso va a quedar escrito en la historia. No tenga dudas, señor Presidente.

            Todos los argumentos que se están dando aquí ya se dieron en dos ocasiones, en los dos plebiscitos en los que la gente opinó. Discutimos estos temas, leímos sobre ellos, debatimos hasta el hartazgo y el pueblo decidió. No es a nosotros que nos tienen que convencer. Tienen que convencer a las mayorías que se pronunciaron.

            Citando al hoy ‑en las actuales circunstancias‑ retirado de la política, ex Presidente Tabaré Vázquez ‑a quien acabo de leer‑, recuerdo que expresó que si aceptamos, si defendemos la democracia directa, tenemos que aceptar sus pronunciamientos. Y la gente se pronunció, pero acá le van a enmendar la plana.

            En relación al otro comentario que hiciera el señor Diputado Bernini sobre la existencia aún de los dinosaurios, en materia de dinosaurios me quedo con el dibujo de Arotxa, en "El País" del día de hoy, que va a integrar la galería de las obras que estarán permanentemente en nuestra memoria. Me refiero a la pata verde y grandota de ese bicho antiguo pisando dos urnas, que simbolizan los dos pronunciamientos populares. Creo que esos son los dinosaurios. Yo me he sentido muy bien representado en el dibujo de hoy, que es mudo, como todas las obras de Arotxa, porque habla más de lo que hasta ahora hemos dicho por acá.


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Prof. Daniel Solari Derquin